La brisa nocturna me trajo tu silueta que... asomada a la barandilla se dejó caer... La oscuridad de la noche encendió las luces de mi ciudad a la vez que quise estirar mi mano para tocarte por última vez...Tu caída era libre y por un momento... te envidié... Quise tomar el mismo vuelo que tú... pero la sequedad de mi boca me despertó y te di el último ádios... Luego entonces miré la mesilla de noche que tantas y tantas veces me acompaña en mi soledad.
G.M.L
(09.05.1963 - 28.08.2007)



